Conducir un coche manual es algo que todos los jóvenes quieren aprender alguna vez en la vida, ya que la conducción real en todos los países europeos es con vehículos manuales.

Un coche manual es un coche con transmisión manual, es decir, es un coche cuya caja de cambios se utiliza de forma manual, indicando el conductor qué marcha debe llevar el coche a la hora de conducir.

Un coche manual es ligeramente más complejo de conducir que un coche automático, ya que debemos indicar en cada momento qué marcha debemos meter y cómo debemos hacerlo. Sin embargo, muchas personas no saben conducir un coche de marchas manuales.

Estos dos artículos también te pueden ser de utilidad: Cómo aprender a conducir y Cómo controlar los nervios al conducir.

En España, se aprende a conducir un coche manual en la escuela de conducir, en la cual nos enseñan cómo se meten las marchas y cómo se conduce correctamente un coche de este tipo. Sin embargo, en otros países como Estados Unidos esto no es así, ya que allí la mayoría de los vehículos son de transmisión automática.

Conducir un coche manual es tarea complicada para esta gente, ya que ellos no están acostumbrados a la conducción de este tipo y sólo saben conducir coches de transmisión automática. Sin embargo, realmente pueden aprender a hacerlo si prestan suficiente atención.

Los coches de marchas manuales no son tan complicadas de conducir, ya que de hecho en europa casi todos los coches son así y la gente los maneja sin problemas a la hora de meter las marchas. Tan sólo debemos dominar el embrague y debemos dominar el cambio de marcha con sincronización.

Tanto si quieres aprender a conducir por primera vez para sacarte el carnet o si quieres aprender a conducir un coche europeo siendo tú americano, estás de suerte, ya que vamos a aprender a conducir un coche de este tipo paso a paso.

Instrucciones para conducir un coche manual

  1. Arrancar el coche: En primer lugar, debemos aprender a arrancar el coche, ya que no es igual arrancar un coche automático que arrancar un coche manual. La forma de arrancarlo normalmente es a través de la llave de contacto, es decir, que tenemos que girar la llave al lugar indicado y mantenerla un par de segundos para poder arrancar el coche. Cuando lo hagamos, notaremos como se ha encendido el motor y por lo tanto, ya tenemos el coche arrancado y ya podremos empezar a conducir. Si tenemos un coche diésel, no arranques directamente y espera un par de minutos hasta que coja calor, algo que se nos indicará con una luz en el cuentakilómetros. De esta forma, el motor cogerá calor y durarán mucho más los componentes del mismo.
  2. El embrague y la palanca: La clave en un coche manual con el embrague del coche y la palanca de cambios. El embrague es un pedal especial que marca el que no haya ninguna marcha metida y la palanca de cambios indica qué marcha lleva el coche. Las marchas son como tramos de revoluciones del coche y de velocidad. Hay que tener en cuenta que a más velocidad, más marchas y que esto se debe sincronizar para no sobrecalentar el coche de revoluciones. Esto se hace con el indicador de revoluciones del coche, el cual si está muy bajo, el coche irá ahogado y si está muy alto, el motor reventará. Si llevamos el coche ahogado, vamos a tener problemas y el coche se va a calar, es decir, a parar en seco y a apagar el motor. Si sobrerrevolucionamos, vamos a romper el motor y a conllevar una avería de las gordas, de las de ir al taller. Cada vez que cambies de marcha, hay que pisar el embrague y dejar de acelerar, ya que si aceleramos a la vez que el embrague está a fondo, podríamos romper el motor.
  3. Meter primera y arrancar:
    La marcha más difícil de meter es la primera, ya que si no la metemos correctamente, el coche se va a calar y si nos pasamos acelerando, el coche se va a revolucionar. Lo primero después de arrancar es apretar el embrague a fondo y quitar el freno de mano, el cual evita que el coche se mueva de su sitio. Una vez que está el embrague a fondo, vamos a meter primera, siguiendo la guía de la palanca, es decir, echándola hacia adelante. Una vez que lo hayas hecho, no aceleres y tampoco sueltes el embrague, sino que suéltalo hasta la mitad. Una vez que lo sueltes a la mitad, suelta poco a poco y empieza a acelerar muy suave, casi sin tocar el pedal. Una vez que hayas empezado a acelerar y el embrague ya vaya por las tres cuartas partes, el coche empezará a salir. Ahora simplemente sigue acelerando suave y sigue soltando el pedal, para así hacer que el coche salga él sólo. Por supuesto, vigila el volante y sincroniza todos tus movimientos para así lograr la perfección al conducir.
  4. Meter segunda y conducir:
    La primera marcha es para arrancar y poco más, así que una vez que hayas salido, debes meter la segunda. Cuando hayas cogido algo de velocidad, suelta el acelerador, aprieta el embrague, mete la segunda marcha, suelta el embrague hasta la mitad y vuelve a acelerar lentamente. Los movimientos tienen que ser suaves y soltando siempre poco a poco, para que el coche no se cale y sin acelerar demasiado para que no sufra el motor. Recuerda que siempre que el coche arranque y salga del aparcamiento, hay que meter segunda, ya que la primera marcha tan sólo es para arrancar y se conduce a partir de la segunda marcha.
  5. Reducir, avanzar y circular:
    Ahora ya hemos hecho lo más difícil, que es arrancar y salir. Ahora nos toca aprender a conducir, es decir, aprender a meter las marchas, aprender a reducir y sobre todo, aprender a circular por la carrera y aprender a realizar una conducción segura y correcta. En primer lugar, debemos prestar atención a la rueda de revoluciones, la cual nos va a marcar cuando debemos de cambiar de marcha. También se puede hacer a oído, pero requiere cierta práctica. Cuando el coche está revolucionado, debemos meter la marcha siguiente, algo que se hace de la misma forma que al meter segunda. A la hora de circular, se aconseja siempre circular en marchas largas, ya que sin duda son más seguras y gastan mucho menos combustible. Reducir se debe hacer cuando vamos a bajar la velocidad para el coche no se quede calado. La forma de hacer esto es apretar el embrague y reducir la marcha correspondiente a la velocidad.
  6. Parar:
    En los coches manuales hay que tener cuidado al parar, ya que se nos podría calar el coche. El coche sólo admite velocidad nula cuando está en punto muerto, así que esto debemos hacer. Si vamos a reducir, mientras pisas el freno, aprieta el embrague y después de esto, vete reduciendo poco a poco. Si está pisado el embrague no se te va a calar el coche, así que cuando esté parado, pon el punto muerto y no se te calará. Si estás en un semáforo, puedes mantener puesta la primera marcha, siempre que el embrague esté pulsado para que el coche no se cale. Para arrancar, haz lo mismo que en el paso de arrancar y ya está, sin problemas.
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