Cómo funciona un motor diésel

Una de las invenciones más útiles del ser humano ha sido el automóvil. Este permite poder llegar a casi cualquier lugar en tiempo récord, cosa que agradecen mucho aquellas personas que salen tarde a su trabajo o lugar de estudios.

Eso, sin tener en cuenta que, en ocasiones, se presentan emergencias. Situaciones de vida o muerte en donde es imperativo llegar al hospital, o algún otro lugar, lo más rápido posible.

Además, es muy cómodo y fácil de utilizar. De hecho, hasta los más pequeños, si tuvieran licencia para conducir, podrían usarlo sin ningún tipo de problema.

Por otra parte, en él se pueden trasladar más de una persona, lo cual minimiza los gastos y el impacto en el medio ambiente. No es secreto que mientras más vehículos, mayor será la contaminación a nivel mundial.

Sin embargo, no todo puede ser color de rosa. En algunos países, el costo de la gasolina es muy elevado. Emplean gran parte de sus ingresos mensuales para poder adquirir este combustible. De manera que el uso del vehículo se hace cada vez más limitado.

Incluso, en vista del alto costo de la gasolina, algunas personas prefieren dejar guardado su auto en el garaje de su casa y trasladarse en taxis. Aunque también hacen una inversión, esta suele ser menor de lo que sería comprar gasolina semanalmente.

Esta situación ha llevado a que se vuelvan a implementar otros medios de transporte como los metros, las motocicletas, las bicicletas, entre otros.

Por otra parte, ¿sabías que hay vehículos cuyo motor es a base de combustible diésel? De eso estaremos hablando en este breve artículo. Pero no nos limitaremos a hablar de cómo funciona, también te diremos cuáles son las ventajas y las desventajas de usar un motor diésel. Veámoslo ahora mismo.

Instrucciones para un motor diésel

motor diésel

Conocer cómo funciona un motor diésel te da la oportunidad de ver cuáles son las diferencias con respecto al de gasolina. Así podrás elegir mejor tu próximo automóvil.

El motor diésel comparte algunas cosas en común con los de gasolina. Por ejemplo, la mayor parte de la mecánica es la misma. Además, también funciona en cuatro tiempos. Sin embargo, es distinto en cuanto a la manera de producir la combustión del gasoil.

Los motores diésel, como ya lo hemos señalado, funcionan en cuatro tiempos:

  1. El primero de ellos es la admisión. En este tiempo se abre la válvula de admisión. Gracias a ello, se deja pasar el aire y se mueve hacia abajo el pistón. Este, al llegar a la parte más baja, permite que todo el espacio pueda llenarse de aire.
  2. También está la compresión. Este es el segundo tiempo. El pistón vuelve a subir haciendo que el aire se comprima, de esta forma hace que aumente su temperatura para preparar la llegada del combustible y así poder poner en funcionamiento el motor.
  3. Como tercer tiempo tenemos la combustión. Mientras que el aire está siendo comprimido, en un determinado momento, se produce la inyección del combustible.
  4. Cuando este entra en contacto con el aire comprimido, logra subir la temperatura hasta alcanzar los 700 y 900 grados centígrados. Entonces se enciende y hace que el pistón vuelva a bajar.
  5. Finalmente está el escape. En este tiempo, la combustión del combustible produce la presencia de gases residuales, los cuales son expulsados del motor gracias a la válvula de escape.

Cuando el aire vuelve a entrar, es empujado para dejar el espacio totalmente limpio y listo para comenzar el ciclo nuevamente.

Cabe señalar que los gases pasan al escape donde son tratados por los filtros que contienen los vehículos diésel, para evitar que estos gases, que son contaminantes, lleguen a la atmósfera.

Los motores diésel no poseen chispa, ¿por qué? Porque la combustión se logra cuando el combustible pulverizado entra en contacto con el aire comprimido. Esto también lo hace un motor mucho más eficiente.

Sin embargo, para su uso es necesario que las paredes del motor sean mucho más gruesas y resistentes. Además, necesita la ayuda de varios elementos para que se produzca la presión apropiada y, por lo tanto, un adecuado funcionamiento.

Ahora, ¿qué más necesitas saber sobre el motor diésel?

¿Que necesitas para un motor diésel?

motor diésel

Como todo en esta vida, el funcionamiento de un motor diésel tiene su lado positivo, pero también su lado negativo. No podía ser la excepción. Por ello, te estaremos hablando de cuáles son sus grandes ventajas y sus desventajas para que quede bajo tu criterio cuál será tu elección.

En cuanto a las ventajas podemos decir que muchos conductores pueden disfrutar de una mejor conducción. Ya que, teniendo la misma cantidad de cilindrada, el diésel logra alcanzar una mayor revolución que el coche de gasolina.

Gracias a ello, el conductor tiene la oportunidad de sentir mayor fuerza al momento de pisar el acelerador. Además, se logra sentir más rápido. Esto, debido a que las ventajas de las revoluciones pueden apreciarse más cuando aún son bajas.

Por otra parte, debemos señalar que los motores diésel gastan menos combustible sin tener que disminuir la potencia. Para entenderlo mejor utilizaremos un ejemplo. Un tanque lleno de un diésel tiende a durar más que uno lleno de gasolina.

Además, una carga medio llena produce un consumo menor que el de gasolina. Así, se generan un 20% menos de emisiones que en el caso de un motor de gasolina.

Eso, sin tener en cuenta que los motores diésel son más eficientes, que el gasóleo es más económico y que los motores diésel juegan un papel muy importante en cuanto a la disminución de las emisiones de CO2.

De manera que, quien se deja llevar solo por las ventajas, escoge un motor diésel por encima de uno a base de gasolina. Sin embargo, para que una decisión sea 100% objetiva, es necesario que se analicen con detenimiento ambas caras de la moneda. En el próximo subtítulo se estará hablando sobre las desventajas de los motores diésel.

Consejos para un motor diésel

Nada puede ser perfecto y eso lo veremos al analizar las desventajas que traen los motores diésel.

motor diésel

Puesto que la presión de la inyección es considerablemente más alta, es necesario que se tengan bombas e inyectores más costosos. Además, gracias al pico de presión, sus componentes deben ser más rígidos. En otras palabras, entre las grandes desventajas encontramos mayores costes y peso.

Por otra parte, para que la concentración de partículas no sea tan elevada, los motores diésel requieren un filtro. Cosa que no es necesaria en los de gasolina. También, con el fin de estar al día con las modernas normas de emisión, debe tratarse el óxido nítrico.

También debe decirse que soportan muy poco las bajas temperaturas y que, al recorrer distancias cotas, no llegan a calentarse tan rápido como uno a base de gasolina. Eso hace que tenga un efecto negativo en cuando al consumo se refiere. Además, tienden a ser mucho más ruidosos.

Sin embargo, escoger uno u otro depende de muchos factores a considerar. Por ejemplo, los vehículos de tamaño pequeño son más accesibles cuando son de gasolina. Mientras que, los vehículos más grandes son más potentes cuando son de diésel.

Por otra parte, hay que pensar a futuro, ¿qué combustible mantendrá más sus precios a lo largo del tiempo? ¿Cuál tiene más tendencia en aumentar? ¿Cuál puede conseguirse con mayor facilidad?

Tener todo esto presente puede ayudarte a tomar una buena decisión, una que no te permita arrepentirte. Por el contrario, el propósito es que quedes satisfecho sin importar cuál es la opinión de los demás.

Recuerda que, a la final, eres tú quien manejará el vehículo y quien le dará uso. Así que nadie debe ni puede decidir por ti. Escoge con mucha sabiduría.

 

 

 

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