Todos sabemos que comprar un coche conlleva una serie de gastos mensuales, anuales… Gastos que tratamos de afrontar de la mejor manera posible, es decir, buscando prevenir el mismo sin que nos pese demasiado en nuestro bolsillo.

Uno de esos gastos inevitables son las llantas o neumáticos de nuestro coche, fundamentales porque cumplen varias funciones que a veces ni siquiera nos tomamos la molestia de valorar, entre ellas tenemos:

  • Soportar el peso del vehículo.
  • Transferir la fuerza al frenar del coche a la carretera.
  • Transferir la tracción del vehículo a la carretera.
  • Hacer que tu viaje sea mejor: soportando y “rebotando” los impactos de la carretera.
  • Permite que la dirección del viaje sea la correcta y tengas control total de tu coche.

Como ya sabrás, en este artículo te ayudaremos a predecir o leer cuándo tu vehículo necesita de un cambio de llantas y te explicaremos cada caso que haya.

Recuerda que vas a necesitar una serie de elementos tanto para determinar si necesitas un cambio como para realizar el cambio, veámoslos

Que Necesitas

De entrada, es necesario recordarte que hacer controles periódicos mensuales a tus llantas es la mejor forma de estar al tanto siempre del estado de las mismas y evitar así que te encuentres con una sorpresa no grata.

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No hay duda de que todo va a depender de la situación en la que te encuentres, por lo que hemos decidido dividirlo en dos partes:

Si el cambio de llantas estaba previsto (llevándolo a un taller)

  • Obviamente, en este caso no eres ignorante de que tu coche necesita un reemplazo de neumáticos, lo que quiere decir que debes saber el tipo de llanta que lleva el tuyo (lo indica el manual).
  • Recuerda que no puedes utilizar llantas que no hayan sido homologadas previamente.
  • Debes saber que lo más recomendable es cambiar de 4 en 4 y no de 2 en 2. Esta última opción es más económica y práctica, por lo que tampoco es un sacrilegio que lo hagas.
  • Siempre tiene prioridad la parte trasera: es decir, siempre pon el par nuevo en la parte trasera (si lo haces de 2 en 2) ya que esta es la parte más difícil de controlar en un coche, por lo que necesita de mayor ayuda por parte de las llantas.

Si es una emergencia (por tanto, debes hacer el cambio de manera improvista)

  • En primer lugar, es necesario que tengas, de antemano, una llanta de emergencia o repuesto en la parte trasera del vehículo. En algunos casos, aplica el uso de un kit reparador.
  • Debes cerciorarte de aparcar en un sitio seguro, en donde puedas realizar el cambio sin problemas mayores. Te recomendamos que pongas freno de mano para estar más seguro aún.
  • Tienes que tener en tu coche una llave de cruz y un gato hidráulico para poder levantar el coche y quitar las tuercas que sujetan la llanta.
  • Asimismo, te aconsejamos que tengas diferentes tipos de llaves y, obviamente, los chalecos reflectantes que exige la DGT en caso de tener que salir del coche en una vía, así como el triángulo de emergencia, para advertir a los demás conductores.

Antes de entrar en detalles, ya puedes notar que hay dos tipos de situaciones completamente diferentes que se pueden presentar. Por ello, hemos decidido incluir una serie de situaciones con detalle en las que tus llantas pueden requerir de un cambio.

Instrucciones

¿Cuándo necesito cambiar las llantas de mi vehículo? Guía paso a paso

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Hemos clasificado las situaciones desde la que supone un menor riesgo hasta la que supone mayor riesgo:

Tus llantas han alcanzado el límite de desgaste oficial

Este es el caso quizás más común ya que los neumáticos tratamos de “exprimirlos” hasta el máximo posible, pero claro, la ley es la que nos indica ese máximo posible. Según el código de circulación hay dos requerimientos fundamentales:

  1. El primero enuncia que “El indicador de desgaste de 1,6 milímetros indica la altura mínima legal de la goma”.
  2. El segundo enuncia lo siguiente: “La diferencia de profundidad de las ranuras principales de 2 neumáticos montados en el mismo eje no debe sobrepasar los 5 milímetros”.

Hay marcas que tienen sus propios elementos de medición en sus llantas, siendo, por ejemplo, el dibujo del logo de la marca el indicador de mínimo legal y, por tanto, el momento necesario del cambio de llantas.

Las llantas están viejas

  1. Es imposible predecir la durabilidad de las llantas: pueden durar más o menos según una infinidad de factores, entre los que podemos enunciar el tipo de carretera por la que circula tu vehículo, tu forma de conducir y, cómo no, los años y la marca de las llantas.
  2. Paradójicamente, un neumático al que se le dé poco uso puede durar menos que uno al que se le da un mayor uso diario, por lo que es casi un azar.
  3. Algunos de los signos más comunes son el clásico “borrado del neumático”, la sensación de menor adherencia a la superficie, es decir, menor tracción y la misma edad puede hacerte tomar la decisión de cambiar tus llantas.
  4. Es importante que siempre hagas controles de mayor rigor a tus llantas cuando pasan o cumplen una cierta edad, por ejemplo, cinco años. Es necesario que hagas que los revisen cada año para evitar que problemas mayores.

Desgaste anómalo de la llanta

  1. Su nombre lo dice: es un desgaste fuera de lo común que puede deberse a diversos factores como un error en la fabricación, un mal uso de las llantas o incluso el uso en una superficie que no es la adecuada para ese tipo de llanta. Hay ciertas situaciones que pueden hacerte entender el por qué de un desgaste anómalo:
  2. Si la llanta se desgasta solo de un lado demasiado es porque la alineación está mal o la llanta está desequilibrada.
  3. Si la llanta está gastada en ambos bordes es porque está mal inflada.
  4. Si la llanta se desgasta demasiado por el centro es porque se infló demás la misma.
  5. Por eso es necesario que siempre hagas controles periódicos (mensuales) de tus neumáticos, para evitar problemas mayores.

Pinchazos

  1. Es el caso más común en cuanto a accidentes se refiere: detestamos cuando una llanta se nos pincha porque supone un retraso de lo que hagamos y un esfuerzo físico no previsto en el momento.
  2. Te recomendamos que en estos casos no intentes reparar el neumático, por la sencilla razón de que no sabes si la membrana inferior del mismo se vio afectada por el pinchazo: déjalo en manos de los que saben.

Daños de la llanta

Un bache o un golpe muy fuerte puede causar daños severos en tus llantas, lo que sería el peor de los casos, ya que, dependiendo de la gravedad de la situación, deberás proceder o no al cambio de llanta.

Ahora… ¿Cómo cambiar una llanta en el caso que se necesite? No te preocupes, te ayudaremos también en ello:

  1. RECUERDA: no puedes en ninguna circunstancia circular sin al menos un kit de reparación de llantas en tu vehículo. Además, recuerda también hacer mantenimiento de la llanta de repuesto.
  2. El primer paso después de detectar el pinchazo es aparcar en un lugar seguro, hecho esto, recuerda poner el triángulo de emergencia y colocarte tu chaleco reflectante por la seguridad vial. Recuerda poner freno de mano.
  3. En segundo lugar, deberás proceder a librar la presión de los birlos, es decir, aflojarlos y no retirarlos totalmente, después de esto es hora de levantar el vehículo con la ayuda del gato hidráulico.
  4. Ahora sí, puedes quitar los birlos y quitar definitivamente la llanta pinchada. Aquí entra en acción la de repuesto.
  5. Recuerda que los birlos debes colocarlos en forma de equis.
  6. Una vez instalada la llanta, puedes bajar de nuevo tu coche y podrás continuar.

Consejos

¡Quédate con nuestros consejos!

  • Nuestro primer consejo es, probablemente, el más importante de todos: ¡nunca dejes de echarle un ojo a tus llantas! Debes siempre estar mirándolas (mensualmente) controlando que todo esté bien, es por tu seguridad.
  • De hecho, siempre es ideal que el nivel de aire sea el indicado, para obtener una mejor experiencia de manejo, un mejor rendimiento del vehículo e incluso una mejora en el consumo del combustible.
  • Asimismo, siempre debes tener en cuenta que, mientras más pasen los años, más debes hacerles chequeos exhaustivos a tus llantas, principalmente porque el desgaste puede variar según el uso, la temperatura y cómo conduces.
  • Tal y como te lo dijimos mucho más arriba: siempre es mejor que cuando hagas un cambio de llantas lo hagas de 4 en 4 y no de 2 en 2. Principalmente porque lo ideal es que las llantas ofrezcan un mejor y mayor rendimiento.
  • Tampoco olvides que la prioridad la tienen las llantas traseras, siendo las más importantes porque la parte trasera del coche es la que menos se puede controlar desde el volante. De hecho, en el caso en el que tengas que cambiar de 2 en 2, evalúa la opción de cambiar las traseras a la parte delantera y colocar las nuevas en la parte trasera.
  • Recuerda que, si eres prevenido, podrás solventar todos estos inconvenientes sin mayores problemas ya que te encontrarás preparado para todo lo que pueda ocurrir en la carretera.

En fin, esperamos que este artículo te haya sido de mucha ayuda, te haya sido de fácil lectura y bastante ameno, así como práctico y útil… ¡Ya nunca podrás decir que no sabes qué pasa con tus llantas! Incluso sabes cómo cambiarlas.

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