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En un vehículo, una de las partes más importantes a parte de los neumáticos son los amortiguadores (entre otros). Son una parte tan importante como saber que, gracias a ellos, podemos tener mayor seguridad. Nunca se suelen tener muy en cuenta para los conductores, pero los profesionales si saben lo imprescindibles que suelen ser.

¿Para qué sirven los amortiguadores por tanto? De manera resumida, podemos deciros, que son los responsables de hacer que aguanten los impactos y también los golpes que vienen de los neumáticos desde el asfalto. Por tanto, gracias a los amortiguadores, los neumáticos van pegados al asfalto. Ese sería básicamente su gran misión (que no es poca). Pensando en esto, también nos viene a la mente, los fatídicos baches, hoyos, resaltos, badenes, etc. Cualquier cosa que pueda haber en la carretera, en vez de notarse muchísimo, los amortiguadores ayudan a que no sean tan “bestias” y tenemos un mayor control del vehículo y cuida que la suspensión nos dure un poco más.

Por tanto, cuanto más pensamos en lo que hace, más vemos, que son imprescindibles. El estado de un neumático prácticamente va unido de la mano del estado del amortiguador. Tanto es así, que si los amortiguadores no están en buen estado al final acaban pasando factura (y bastante) a las ruedas, dejándolas muy gastadas o maltrechas.

Instrucciones

  1. Una de las cosas que no todos (porque uno de los mayores inconvenientes es que a la mayoría de los conductores ni les preocupa ni se preocupan en saber cómo tienen los amortiguadores ni cuál es su estado) es no tener en el coche un chivato que nos avise del estado del amortiguador. Parece que una cosa que resulta tan importante no tenga ningún tipo de aviso ni se le dé demasiada importancia.
  2. Los amortiguadores, queda ya claro tras todo lo mencionado, que son esenciales para poder tener el control del vehículo, de la velocidad que llevemos, del control de este, la dirección, frenos, y un largo etcétera.
  3. Es importante o muy importante que los amortiguadores no se desgasten y no los llevemos totalmente hechos polvo. De ser así, son directamente, un riesgo para quién lleva el coche. El motivo, que el coche no responde de manera instantánea, le cuesta frenar y la distancia del frenado es mucho mayor.
  4. Tener los amortiguadores en mal estado facilita y mucho la poca adherencia en el asfalto por la pérdida de capacidad en la tracción de los neumáticos del vehículo.
  5. Los neumáticos con el pavimento húmedo o mojado, tampoco se agarran poco en el suelo por tanto son peligrosos y funcionamiento de los abs si fallan pueden dar casos de accidentes y un desgaste rápido de las ruedas del coche.
  6. Una de las preguntas que algunos se hacen es casi, la pregunta del millón ¿Cuándo se deberían cambiar los amortiguadores?
  7. A ver, depende mucho del tipo de vehículo, el uso que se le dé, el tipo de conducción, etc. Pero a grandes rasgos, siempre hay que tener en cuenta el hecho de que los amortiguadores se van comprimiendo a los cinco mil u ocho mil veces por minuto. Por tanto, no paran de hacer un trabajo constante.
  8. Por eso mismo, en muchos talleres o fabricantes, recomiendan que deben ser revisados a los cincuenta mil o setenta mil kilómetros.
  9. Otro dato a tener en cuenta es que deben hacerse los cambios por ejes. Es de decir, que siempre deben ser de dos en dos.
  10. Para saber cuando hay que cambiar los amortiguadores, debes tener en cuenta si cuando haces las curvas el coche se mueve raramente, tiene movimientos extraños, no dominas el coche, etc.
  11. Cómo se desmontan los amortiguadores: vamos a contar tanto si son de la suspensión delantera o bien, de la trasera. Empecemos por delante.
  12. Siempre en un taller homologado, el mecánico necesitará un compresor de muelles. Con esto como muy necesario, empecemos.
  13. Hay que subir el coche (para poder trabajar sin problemas y tener espacio para maniobrar). Lo mismo da un gato hidráulico que un soporte de columna.
  14. Se le quita la rueda o bien, las ruedas, que sean necesarias (dependiendo de la zona donde estén los amortiguadores).
  15. Se empiezan aflojando las ruedas mediante la tuerca que está central. Fijaros en la parte superior que está por el amortiguador. La veréis. Quitar esa tuerca que está aguantando el amortiguador y el muelle.
  16. Quita el travesaño que está en la barra que aguanta y/o estabiliza el triángulo o el amortiguador.
  17. Se le quita el amortiguador de la zona de la mangueta (o también conocido como el brazo de la suspensión). Puede ser con uno o con dos tornillos.
  18. A la hora ya de colocar el amortiguador, se tiene que poner el cartucho sobre el puntal sobre la suspensión. Es el que fija la mangueta. Para fijarse se le colocará una anilla, así se podrá mantener.
    Siguiendo con el desmontaje, seguiremos con las piezas de las rótulas de la dirección y también de la dirección y el estribo del freno.
  19. Quita los cables y los tubos que son flexibles. Son los que van conectados al puntal de la suspensión. Suelta la sujeción del cojinete de la cubierta del amortiguador que está en el puntal de la suspensión. Ten en cuenta que a la hora de la fijación hay varios tipos, te será útil reconocerlos.
  20. Cuando llevan varios tornillos o varias tuercas que no superan por lo general las cuatro. También, puede haber una tuerca que esté centrada.
  21. Con el compresor que os comentamos al principio (que necesitaríais) cogedlo y comprimir el muelle para poder liberar el cojinete. Los muelles tienen que estar con una presión bastante fuerte y no os lo tomáis a broma, de verdad. Es un paso importante para poder sacar sin problemas el cojinete, ni sufrir daños al hacerlo.
  22. Hay algunos amortiguadores que son de cartucho, no de muelles. En esos casos el desmontaje será el siguiente, seguid leyendo.
  23. Quita presión y afloja la anilla que va al cartucho del amortiguador y es el puntal de la suspensión.
  24. Recalcamos que lo mismo que es muy importante para que dure lo máximo posible los discos de freno y las pastillas de freno lo mismo es también que se preste mucha atención a los amortiguadores. Algo de lo que no se suele hacer mucho caso (como ya comentamos) y como seguramente, muchos de vosotros/as estaréis pensando que sí, es cierto. No todos les prestan atención, de hecho quien lo haga será minoría. Pero es importante para que no fallen otras cosas.

Que Necesitas

  • El coche.
  • Un taller homologado donde un profesional (mecánico) nos pueda hacer el cambio sin ningún problema.
  • Caja de herramientas con las cosas básicas: una llave plana, una llave de allen, una llave en forma de cruz, destornillador, grasa, etc.
  • Un par de guantes.
  • Un gato hidráulico, una grúa hidráulica o bien, unos soportes estables para poder subir el coche un poco y poder trabajar con comodidad.

Consejos

Una de las cosas que siempre hay que hacer cuando se tiene un coche, es tener en cuenta las revisiones. Es muy importante, aunque evidentemente no todos pueden en muchas ocasiones (por diferentes temas) como el económico, que es el que más prima últimamente. Muchos son los profesionales que ya dan la voz de alarma con la baja afluencia de coches que van a los talleres a hacerlas. Esto no es que sea recaudatorio, es que es peligroso. Porque muchos sistemas del vehículo pueden estar dañados, muy envejecidos, muy gastados… y un coche, con los kilómetros que hace a diario, no hace más que gastarse y se necesita cuidar.

En muchos talleres podréis observar que directamente los pasan sobre unos dispositivos y/o máquinas y ya directamente se detecta si necesitan cambiarse los amortiguadores o tienen un tiempo todavía para poder pasar. Si en el taller os recomiendan o bien os advierten que lo hagáis, no lo dudéis. Es dinero, sí. Pero, ante todo, es vuestra seguridad (y la de todos). Tened en cuenta que, por encima, porque no todos los talleres cobran los mismo, ni las marcas son lo mismo (varían mucho de precio), dependerá de la zona geográfica y dependerá de un largo etcétera. Pero por lo general, cambiar los cuatro amortiguadores os pueden costar, casi trescientos euros (ahí es nada).

Recalcamos que lo mismo que es muy importante para que dure lo máximo posible los discos de freno y las pastillas de freno lo mismo es también que se preste mucha atención a los amortiguadores. Algo de lo que no se suele hacer mucho caso (como ya comentamos) y como seguramente, muchos de vosotros/as estaréis pensando que sí, es cierto. No todos les prestan atención, de hecho quien lo haga será minoría. Pero es importante para que no fallen otras cosas.

Si éstos fallan, los neumáticos tampoco responden como deberían, cuando haya baches o resaltos se notará muchísimo en el coche (si están en buen estado no debería notarse apenas), las curvas también se harán más notorias, se hará peligroso ir en el coche y lo peor de todo es que cómo o hay chivato en la mayoría de los automóviles, muchos ni se dan cuenta. Piensan que es algo normal por tener un coche viejo, pero no, no es normal. Bastaría con llevar le coche a una simple revisión y en el mismo taller os dirían que tenéis que cambiarlos. Por eso, aunque al final haya que cambiarlos siempre está bien poder hacer que duren más tiempo y para ello, una buena conducción es vital. No lo olvidéis, no corráis e intentad una conducción segura y sencilla, son estridencias.

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