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Los discos de freno en los vehículos están pensados para que el coche pueda ir a menor velocidad e incluso poderlo parar cuando así se necesite. Es, por tanto, de vital importancia en un vehículo. Los discos de frenos hay que saber, por tanto, que están en la zona de las ruedas. Están junto al cubo y lo que pasa cuando el conductor pisa el freno, es unirse el disco de freno a las pastillas de freno y, por tanto, inmediatamente, se detiene el coche o se disminuye la velocidad.

Hay para que lo sepan, dos clases de discos de freno. Están los que son ventiladores y están los llamados sólidos. ¿Qué diferencias tienen uno frente al otro? Por eso es tan sumamente importante que tanto las pastillas de freno como los discos de freno, estén siempre en perfecto estado y se siga un buen mantenimiento bajo la supervisión de un profesional. El que es de ventilador soporta mucho mejor el calor y las altas temperaturas ya que puede ir eliminando el calor cuando se frena el vehículo. Todo esto, lo mencionamos, porque cuando se lleva el coche al taller y hay que cambiarle los discos de frenos, se debe tener en cuenta para reemplazarlos. No hay que equivocarse con las pastillas de freno que, aunque van de la mano y son imprescindibles para el coche frene adecuadamente y no tener accidentes, no es lo mismo que los discos de freno.

Las pastillas de freno, por ejemplo, con el uso continuo del vehículo y los kilómetros sufren mucho más que los discos de freno y las pastillas si se deben ir cambiando con más frecuencia. Los discos, por el contrario, aunque también se gastan, duran bastante más tiempo (eso sí, siempre si el vehículo tiene un buen mantenimiento y el conductor hace buen uso de los frenazos).

Si no tienes nociones de mecánica, tendrás que llevar tu coche al taller y que sea un mecánico quien te cambie los discos de freno, con el consiguiente gasto que conlleva eso. Pero si tienes ciertas nociones, tienes paciencia y eres mañoso, te contamos cómo puedes cambiar tú mismo los discos de freno para ahorrarte el dinero de llevarlo al taller.

Siempre que se hagan revisiones al coche se deberá tener en cuenta que le disco de frenos debe tener un grosor concreto. Siempre deben tener un grosor mínimo, si ese grosor varía a menos, hay que cambiarlos. Pero como no siempre se gastan por igual, hay que utilizar un dispositivo (en el taller lo harán los profesionales) donde os dirán si deben o no, ser repuestos.

Instrucciones

  1. Ante todo, hay que echar un vistazo al kilometraje. ¿Porque lo decimos? Porque siempre, a partir de los 20.000 kilómetros, hay que cambiarlos. Si llevas el coche a una revisión, serán ellos mismos los que te lo dirán y mirarán si se deben cambiar o no, pero si no tienes pensado hacerlo, fíjate en los kilómetros y dependiendo de la cantidad que lleves, tenlo en cuenta.
  2. Te contamos cómo poder cambiar tu mismo los discos de freno al coche. Primero, tienes que elevar un poco el coche (por eso tener un gato hidráulico es imprescindible).
  3. Si tu coche tiene la opción de testigo para el desgaste de las pastillas de freno, deberías desconectarlo previamente. Después haz el cambio de las pastillas de freno y los discos y cuando lo hayas montado todo, vuelve a conectarlo.
  4. Cuando esté elevado el coche por la zona que deseas y necesitas, quítale la rueda de ese lado. Antes de hacerlo, gira la dirección hacia el lado de la rueda que vas a quitar. Si es el derecho, el derecho, y es el izquierdo, pues ese lado. Afloja y quita los tornillos.
  5. Coge la llave en forma de cruz, que te servirá para poder quitar los tornillos de la rueda y poderla sacar.
  6. Una vez que hayas quitado el neumático, verás por fin el sistema de freno.
  7. Para poder quitar los discos de freno, tienes que quitar antes, las pastillas de freno. Es interesante observar cómo están y cambiarlas también si están gastadas.
  8. Ahora deberías quitar la pinza del freno. Para ello, afloja las tuercas de la pinza del freno (que verás que son dos) con la llave que es plana. Es posible, que te encuentres unas tapas que están destinadas a protegerlas. Si es así, coge el destornillador y retira las tapas.
  9. Hay que sacar el disco de freno gastado y/o viejo y hay que cambiarlo por uno nuevo. Cuando hayas quitado la pinza de freno seguramente verás un tornillo. Ese tornillo es el que va sujeto al soporte del disco de freno. Pues quítalo. Coge el destornillador y saca el disco de freno.
  10. Ahora ya puedes colocar el nuevo disco de freno. Coge el nuevo disco de frenos, lo colocas (tal y como estaba el anterior) y de nuevo, colocas los tornillos, lo atornillas y cuando esté bien sujeto, listo.
  11. Intenta siempre limpiar lo que se haya podido manchar y asegúrate antes de volver a poner de nuevo la pinza del freno. Para limpiarlo bien, utiliza un limpiador de frenos. Eso ayudará a que los frenos no hagan ruidos molestos con el tiempo. Cuanto más tiempo nos aseguremos que estén en buen estado, mucho mejor.
  12. Cuando termines de haber limpiado bien los discos de freno, debes colocar las pastillas de freno. Si decides cambiar las pastillas porque están gastadas. No tienen mucha complicación, pero, sobre todo, asegúrate de que están bien colocadas y bien sujetas. Acuérdate, de cómo las encontraste cuando las quitaste y así es, como debes colocarlas de nuevo.
  13. A continuación, coloca las pinzas de frenos. Cógela y colócala de nuevo en su sitio. Asegúrate de que queda bien colocada y apretada.
  14. Por último, coloca de nuevo la rueda del coche. Deberás coger la llave en forma de cruz de nuevo (que ya utilizaste antes), coloca la rueda y ponla en su sitio. Mira que esté bien puesta, coloca los tornillos y asegúrate de que queden bien fijados.
  15. Básicamente, todo es volver a repetir los pasos a la inversa.
  16. Ahora, saca el gato hidráulico (o lo que hayas utilizado para ayudarte a subir el coche por ese lado y poder maniobrar sin problemas). Retíralo y deja el coche como si no tuviera ningún problema, tocando suelo.
  17. Cuando ya esté todo montado, no olvides bombear el freno. ¿Cómo se hace esto? Súbete en el coche y presiona el freno varias veces. Tras presionar varias veces, hazlo una vez hasta el fondo. Con esto lo que conseguiremos es que todo lo que es el sistema de frenos, está bien ajustado y funciona sin problemas.
  18. Es importante una vez que están los frenos cambiados y están nuevos, hacerlos rodar. Seguramente, lo habréis escuchado en alguna ocasión. Hay que hacer kilómetros con el coche. Tampoco s cuestión de que te recorras medio mundo, pero se recomienda por lo general, hacer entre los cien y doscientos kilómetros. Pero eso sí, a pesar de circular como lo has hecho hasta ahora, intenta durante este rodaje no tener que frenar a lo bestia ni muchas veces, porque podrías ir dañando los frenos y tener que repararlos mucho antes de lo que hubieras necesitado en un principio. Si quieres que te duren más tiempo y en mejor estado, conduce adecuadamente y con seguridad.

Que Necesitas

  • El coche.
  • Los discos de frenos para sustituir los viejos.
  • Unos guantes para proteger las manos.
  • Una caja de herramientas donde no debería faltar lo siguiente: una llave de cruz, que se necesitará para sacar la rueda del coche. Una llave que será plana y sirve para aflojar la pinza del freno.
  • Destornillador. Sólo servirá para hacer palanca y poder sacar las pastillas de freno y llegar a los discos de frenos.
  • Un limpiador de frenos. Esto servirá para limpiar y eliminar toda la suciedad que haya y poder proteger un poco los nuevos discos de frenos.

Consejos

Para que el vehículo tenga un buen mantenimiento, el profesional siempre revisará cada vez que se cambien las pastillas de freno, que los discos de freno estén también en buen estado. Así evitaremos que acaben gastándose excesivamente, que el coche no frene como debería y que a la larga cabemos pagando más por tener más problemas. No hay tampoco grandes trucos para que duren eternamente los discos de freno, porque se tienen que cambiar, aunque no queramos, por el desgaste. Obviamente, si se sabe, que un coche que transita más por ciudad desgastará más que otro que sólo lo haga por carretera. También el modo de conducción, los frenazos, etc.

Para que los discos de frenos, como las pastillas de freno y todo el sistema de frenado en general pueda durar el máximo tiempo posible en su mejor estado, siempre es conveniente tener ciertos conocimientos de prevención en la circulación. Y estamos hablando de cosas tan básicas (que no siempre se tienen en cuenta) como el hecho de ir siempre por las bajadas o cuestas frenando. Lo ideal es en vez de usar sólo los frenos, echar mano de la caja de cambios. No es una tontería, está demostrado que os durarán mucho más los frenos en perfecto estado.

 

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