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Uno de los aspectos más importantes a la hora de la seguridad en nuestro vehículo es el referente a los neumáticos, ya que son el punto principal sobre el que descansa todo el peso de coche, además de la adherencia, facto imprescindible a tener en cuenta a la hora de circular. Por ello, en este artículo vamos a repasar toda la información necesaria sobre cuándo cambiar neumáticos.

Como hemos dicho los neumáticos son una parte muy importante de nuestros coches, por lo tanto, el cambio de los mismos o su instalación es algo que no se debe tomar a la ligera. Por esta causa, se aconseja siempre que la sustitución de los neumáticos (en este artículo encontrarás información sobre cuándo cambiar los neumáticos) sea realizada por personas especializadas en el tema.

Pero, antes de pasar a profundizar en el tema de cuándo cambiar los neumáticos, es importante referirnos a las normas establecidas por el Reglamento General de Circulación de Vehículos en relación con las ruedas de nuestros vehículos.

  • No podemos montar cualquier tipo de neumático en nuestro coche, ya que existe unas dimensiones y especificaciones concretas establecidas por el fabricante del vehículo, que debemos seguir estrictamente.

  • Como es bien sabido, todos los fabricantes de neumáticos crean éstos con una serie de dibujos que aseguran su adherencia en distintas condiciones atmosféricas. En estos dibujos se encuentran unas ranuras con una profundidad determinada. La ley especifica que, para circular dicha ranura debe tener, como mínimo, una profundidad de 1,6 milímetros. Además, especifica que las ranuras a la que se refieren estas medidas son las bandas principales que ocupan casi todo el ancho del neumático, unas tres cuartas partes.
  • El reglamento obliga a los fabricantes de neumáticos que dispongan de unos marcadores de profundidad del desgaste.
  • También es obligatorio que los neumáticos que montemos, aunque sean recauchutados, dispongan de la información necesaria y que no tengan ningún tipo de deformidad o roturas.
  • Otro aspecto que el reglamente no deja pasar por alto es el nivel o presión del inflado. Y establece que debemos revisar periódicamente la presión de los mismos con las herramientas homologadas para que la indicación de la presión sea exacta.

Instrucciones

En este apartado vamos a ver una serie de instrucciones que nos ayudarán a saber perfectamente los neumáticos que lleva nuestro vehículo para que, al hacer el cambio de los mismos, sigamos con las especificaciones de fábrica.

  1. La primera norma que debemos seguir es no olvidarnos de las especificaciones que nos marca nuestro vehículo al salir de fábrica. El cambiar las dimensiones de los neumáticos puede que nos traiga problemas a la hora de colocarlos en las llantas o que la potencia para la que están destinados no sea la correcta con nuestro vehículo en concreto. Obviamente, el pasar por alto esta norma, puede traernos peligros para la conducción además de problemas a la hora de la inspección técnica periódica y obligatoria.
  2. Para saber las especificaciones exactas de los neumáticos de nuestro vehículo debemos fijarnos en el lateral de los mismos donde aparecen sus características principales. Uno de los datos que podemos encontrar es el que se refiere a la medida de los mismos. La numeración puede ser del tipo 196/65 R 15 91 V. Veamos qué indica cada uno de estos números.
  3. El 196 nos especifica la medida del ancho del neumático en milímetros. Este número puede ir desde 125 hasta 335 milímetros. Un dato a tener en cuenta, es que cuando lo sustituyamos, no debe tener una diferencia de más de 30 milímetros con respecto a los que hemos sustituido.
  4. El número que viene detrás /65, tiene que ver con la altura del neumático. Este número se indica en modo de porcentaje. Es decir, este neumático en concreto tiene una altura de un 65 por ciento con respecto a la anchura del mismo.
  5. La letra R nos dice que este es un neumático radial, lo cual es algo común ya en todos los coches. Que un neumático sea radial quiere decir que las capas internas del mismo están orientadas partiendo de un punto central.
  6. Como podemos comprobar en los números que hemos dado al principio de estas instrucciones, detrás de la R aparece un número, en nuestro caso el 15. Este número indica, en pulgadas, la medida del diámetro del borde interno de la llanta. Este número puede ir desde el 10 hasta el 23. No debemos pasarnos en un 3 por ciento la medida del neumático que monta nuestro vehículo de fábrica al cambiarlo.
  7. El siguiente número, el 91, expresa la carga máxima que pueda soportar. Existe una tabla donde podemos comprobar la equivalencia en kilos del número que venga en nuestro neumático. A la hora de cambiarlos, no podemos hacerlo por unos que tengan un índice de carga inferior. Sí podemos sustituirlos por unos que soporten una mayor carga.
  8. Y, por último, la letra final indica la velocidad. Estas letras pueden ir desde la A, que indica le menor velocidad, hasta la Y que indica la más elevada. La letra H, como excepción al resto de letras, indica una velocidad de 210 kilómetros por hora. Al igual que con el peso, la elección de los nuevos neumáticos debe ser igual o superior, pero nunca inferior.

Que Necesitas

En este apartado nos centraremos en lo qué necesitamos saber sobre cuándo sustituir los neumáticos de nuestro vehículo. Es decir, vamos a dar una serie de motivos por los que deberías plantearte cambiarlos.

  • Tras sufrir un pinchazo (aquí te dejamos un artículo sobre cómo arreglar un pinchazo), nuestro neumático debe ser revisado a conciencia por un técnico especializado para comprobar que no ha sufrido daños mayores por culpa del mismo. Si los daños fueran muy graves, tendríamos que sustituir automáticamente dicho neumático.
  • Como hemos dicho con anterioridad, los neumáticos traen unas marcas de desgaste. Cuando estos lleguen al límite que nos impone la normativa, deben ser sustituidos. Recordamos que este límite se encontraba en 1,6 milímetros de profundidad.
  • También debemos sustituirlos si muestran alguna señal de desgaste o envejecimiento. Obviamente, no existe una fecha límite para cambiarlos, porque su desgaste va a depender en gran medida, del piso sobre el que solemos conducir, de nuestra forma de conducir, de las características atmosféricas de donde conduzcamos habitualmente, la carga a la que sometemos nuestro vehículo, etc. Muchos fabricantes aconsejan que después de cinco años de uso, debemos inspeccionarlos una vez al año. Y, además, también aconsejan que al cabo de los 10 años deberían ser sustituidos, aunque no hayan llegado al límite que nos impone la ley de 1,6 milímetros.
  • Otro motivo para cambiarlos puede venir provocado por un impacto fuerte contra una piedra u objeto sólido de la carretera, o por chocar con el lateral de la acera en ciudad, un bache muy profundo, es decir, cualquier causa que pueda haber provocado un daño serio en los mismos.
  • Como consecuencia de que estén mal alineados, o que el vehículo tenga algún problema mecánico, puede que notemos que se produce algún tipo de desgaste en una zona que no es la normal por la conducción. En este caso, debemos cambiar el neumático. Para evitar este tipo de problemas, siempre se aconseja que revisemos los neumáticos periódicamente.
  • A veces cambiamos los neumáticos por separado y puede que pongamos alguno con unas características que no son las apropiadas para nuestro vehículo. En este caso, deberíamos cambiar cuanto antes estos neumáticos.
  • Un motivo de cambio, mejor dicho, una regla de oro, es que no deberíamos colocar neumáticos radiales con otros que no lo sean. Y como consejo técnico, si lo hiciéramos, que repetimos que no es lo conveniente, la forma correcta de colocarlos es los radiales en el eje trasero y los no radiales en la parte delantera.

Consejos

Te ofrecemos unos consejos para tener claro cuándo realizar la sustitución de los neumáticos y qué indicaciones debemos tener más en cuenta.

  • La vida de nuestros neumáticos va a depender del cuidado que tengamos con ellos. Pensemos que es la única parte de nuestro automóvil que está en contacto con la carretera y, por tanto, debemos prestarle la atención que esto merece.
  • Debemos prestar especial atención al equilibrado y la alineación a la hora de colocarlos. Por ello, como hemos dicho con anterioridad, es aconsejable que su cambio se haga por especialistas de esta materia.
  • Un cuidado que debemos mantener periódicamente es controlar la presión, en el siguiente artículo tienes información sobre cómo medir la presión. También es aconsejable revisar cómo se encuentran las válvulas y los tapones que llevan éstas.

  • Vimos en el punto anterior, que a veces, nos vemos obligados a cambiar uno de los neumáticos por diversas causas entre las cuales podemos recordar, un pinchazo, desgaste poco normal de una parte determinada, impacto fuerte o simplemente llegar al límite indicado por la ley.
  • Deberíamos cambiarlo cuando hayan pasado diez años desde la fecha de fabricación. Esta fecha, junto al resto de características, la podemos encontrar también en el lateral del neumático.
  • En referencia a este punto anterior, recordar que debemos seguir las indicaciones del fabricante del vehículo a la hora de colocar unos neumáticos. Explicábamos más arriba que existen unos intervalos que deben ser seguidos obligatoriamente.
  • Cuando vayamos a realizar el cambio de ruedas, debemos tener que cuenta no sólo el equilibrado y la presión correcta, sino también revisar si el vehículo pudiera presentar algún tipo de fallo mecánico relacionado con la dirección o suspensión.
  • Como norma general, si solo vamos a sustituir dos de los cuatro neumáticos, debemos colocar los nuevos siempre en el eje trasero. La causa es que es en este eje donde se necesita mayor control del vehículo.
  • No olvidarnos algo que hemos repetido en varias ocasiones, hacer siempre estos cambios en un taller especializado. Esto nos dará una confianza y seguridad a la hora de nuestra conducción.
  • Sabemos que existen diferentes calidades en los neumáticos. Y estas calidades van ligadas al precio final del producto, como es normal. Deberíamos, en la medida de lo posible, no optar por aquellos de una calidad muy baja.
  • Un consejo para ahorrar en combustible es optar por unos neumáticos que sean de fricción menor.
  • Dependiendo de la zona donde solemos realizar nuestra conducción, deberíamos elegir aquellos neumáticos que se adaptan mejor a las características de este sitio, temperaturas, lluvia, nevadas, etc.
  • Y como con casi en todo en la vida, busca, compara y quédate con aquellos que te ofrezcan una mayor seguridad y que cumplan con todas las especificaciones que el fabricante de nuestro vehículo nos aporta.
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