Una de las grandes preguntas que nos hacemos es cuánto vale nuestro coche. En primer lugar, podría ser que algún día podríamos tener que venderlo y conviene saber cuánto nos darían y cuánto nos pagarían por él.

El coche es una de las cosas que más valor pierden con el tiempo. Es más, un coche con el mero hecho de haberlo usado ya pierde mucho valor con respecto a un coche nuevo. El valor de un coche es muy subjetivo, pero ciertas cosas podrían bajar muchísimo su valor.

Realmente calcular el valor de un coche es difícil, ya que igual nosotros nos pensamos que el coche vale mucho dinero y realmente no vale nada o al revés. Muchas personas igual pagaron una millonada por su coche en su día, pero después el coche ha tenido algún problema y ya no funciona correctamente o el coche ya es antiguo.

Por esta razón, los coches suelen tener estos pequeños fallos y cada fallo puede bajar en cientos de euros el valor de un coche. Por ejemplo, si el coche ha tenido averías bajará su valor y si tiene muchos kilómetros también lo hará.

Saber cuánto vale mi coche depende mucho también de la subjetividad, ya que por ejemplo hay personas que quieren ganar mucho dinero con su coche y lo ponen muy caro. Otras personas quieren el dinero y les da igual la cantidad y por este motivo, malvenden su coche por poco dinero.

Esto hace difícil saber el valor real de un coche, aunque si prestas atención a algunos indicadores, puedes saber cuánto vale realmente. Si logras tasarlo, vas a saber más o menos su precio de mercado y vas a poder poner un valor similar para poder venderlo. Más caro si quieres ganar dinero y más barato si quieres vender ya.

Si no sabes cómo se hace esto, vamos a verlo y a calcular exactamente cuánto vale mi coche y cómo se puede hacer que el coche valga lo máximo posible.

Instrucciones

  1. Modelo de coche y años:
    El primer valor que tenemos que tener en cuenta para calcular el valor de un coche es obviamente su modelo. El modelo de coche es el modelo por el cual se conoce a la hora de vender, acompañando a su marca. Obviamente no cuesta igual un Renault Laguna que un Mercedes CLK, así que para saber el valor del coche, tenemos que mirar el modelo y cuanto costaba de inicio. Después de eso, a cada año que pasa el coche pierde valor. Por este motivo, debemos mirar también su antigüedad, ya que a cada año que pasa, menos vale el coche, aunque lo hayamos tenido parado.

  2. Kilometraje:
    El kilometraje es la segunda cosa más importante para determinar lo que cuesta un coche. El kilometraje es como su nombre indica, la cantidad de kilómetros recorridos por el coche desde que se compró. A más kilómetros, menos valor tiene el coche, ya que esto significa que el vehículo tiene más uso y por lo tanto, más desgaste y más posibilidades de romperse. Este valor se junta con el año del coche y todo eso para determinar el valor, ya que el cuentakilómetros se podría trucar.

  3. Estado estético:
    Como con todas las cosas en la vida, la estética es muy importante y marca mucho el valor de un coche. No es lo mismo un coche que esté bien pintado, con su pintura recién puesta, su tapicería correctamente y todo eso, que un coche rayado, que es un desastre por dentro y que tiene daños en la carrocería. Tener un coche bien arreglado te puede hacer subir unos cuantos euros la venta, aunque ojo, ya que hay en algunas ocasiones que pintar el coche sale más caro que venderlo, porque los coches antiguos ya no valen mucho dinero, pero pintar cuesta lo mismo prácticamente en todos los vehículos.

  4. Estado interno:
    Además del estado estético por fuera, también tenemos que mirar el estado del vehículo por dentro, es decir, mirar el estado de salud de los componentes internos que posee el coche. Por ejemplo, si tenemos un vehículo con el motor nuevo, valdrá más que un coche con un motor más antiguo o que esté estropeado. Si tiene todo nuevo y cambiado, el coche vale más dinero, pero si las piezas son viejas o si hay alguna estropeada, el vehículo perderá el valor muy rápidamente y se quedará sin ningún tipo de valor objetivo. Aquí también depende del vehículo, ya que un valor es más importante en un tipo de coche que en otro. El estado de la tracción por ejemplo es más importante en un vehículo con tracción a las cuatro ruedas, que en un vehículo con tracción delantera de ciudad por ejemplo.
  5. Valor subjetivo:
    Finalmente, hay que tener en cuenta el valor subjetivo del coche, es decir, que el coche realmente no tiene un valor real, sino el valor que la gente le quiere dar al coche. Lo primero es buscar el nombre de tu coche en un punto de venta y observar más o menos a cuanto lo vende la gente con unas características similares de motor, kilómetros, cuidado exterior y modelo. Normalmente el precio será oscilante, pero será un precio más o menos estable que lo puedes utilizar como referencia. Después hay que tener en cuenta los timos y las personas que quieren ganar mucho dinero vendiendo el coche, así como los que lo están malvendiendo. También depende de la persona, ya que algunos consideran un motor muy grande algo inútil por el mayor gasto de combustible y otros lo consideran algo exclusivo.La otra forma de hacerlo es ir al concesionario a venderlo, donde te lo van a tasar por un valor que ellos consideran real. Ellos te darán una cantidad de dinero por venderles el vehículo y puede ser una cantidad similar a la que te den los particulares o inferior, dependiendo del modelo. Finalmente tenemos que tener en cuenta las promociones y las subvenciones del estado, ya que planes como el plan PIVE te podrían dar 2000 euros por un coche que realmente vale 300, con la condición de que compres un coche nuevo a cambio.

  6. Excepciones:
    Aunque las normas y casos que hemos mencionado son los más corrientes a la hora de determinar cuánto vale mi coche, hay algunas excepciones que pueden determinar un precio distinto del habitual. Antes hemos dicho que el coche valía menos a más años y a más antiguo sea el vehículo, sin embargo, hay que tener en cuenta el factor coleccionismo. Hay algunos coches que son de época y que son de colección y por lo tanto, su valor puede ser incluso más alto que cuando eran nuevos. Estos vehículos suelen usarse en exposiciones y si están bien conservados, son una clara excepción a la norma de la edad del coche. También hay que tener en cuenta la condición y la exclusividad del coche, ya que por ejemplo puede ser que un coche por ser de determinada marca valga más dinero que otras. Finalmente, tenemos los modelos de edición limitada, los cuales son modelos exclusivos de una marca que no salen en grandes cantidades. Como son escasos, valen mucho dinero y si esto se une al factor coleccionismo, podríamos conseguir un vehículo que valga muchísimo dinero aunque sea antiguo y aunque sus características de motor no sean muy buenas.
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