Dar un valor a tu coche es una de las misiones más difíciles que existen en el parque automovilístico. Es la encrucijada entre la necesidad de vender el automóvil, pero a la vez hacerlo por un valor que sea satisfactorio para tus necesidades. En pocas palabras, no queremos regalar nuestro coche pero tampoco colocar un precio demasiado ambicioso que complique en exceso la operación. El funcionamiento del motor es una de las primeras claves a tener en cuenta.

¿Qué es dar valor a un coche?

El proceso de dar valor a un coche tiene el objetivo final de acabar poniendo un precio que acabe siendo adecuado en función del estado del producto, de nuestros intereses y de nuestras aspiraciones finales. Consta de diferentes partes. La primera se inicia con una evaluación de lo que tenemos. Debemos ser realistas en este aspecto. Ni demasiado ambiciosos pero tampoco demasiado modestos. Repasemos el estado del coche tanto a nivel de carrocería como interiores, como también el estado en el que se encuentra el motor y el funcionamiento y rendimiento que puede llegar a dar. El maletero, por ejemplo, también debe ser revisado. Aunque no lo parezca muchos se fijan en el espacio que tienen en la parte trasera para colocar su equipaje, si viajan mucho, antes de decidir si acaban comprando dicho coche o no.

Los detalles también marcarán la diferencia a la hora de dar valor a un coche. Por ejemplo, podemos no ser fumadores y contar con un encendedor que hayamos quitado porque no utilizamos. Error grave. Solo por esto puedes llegar a perder 30 euros. No hay que olvidar que vendemos para otra persona y, por tanto, debemos adaptarnos a sus necesidades. Incluir un volante en buen estado, GPS o plataforma para colocar el dispositivo móvil son puntos que podemos ir ganando y dando valor al coche. Lo mismo ocurre con el limpiaparabrisas, el estado de los neumáticos y las luces largas y de posición. Que estén en buen estado significa que la persona que adquiere el producto no deberá gastar en cambiarlo y repararlo y, por ende, estará dispuesto a desembolsar una mayor cantidad de dinero. En este sentido, investiguemos también si nos conviene venderlo por un precio menor o repararlo nosotros y poder sacar un pequeño interés. Dependerá del estado del resto del monoplaza, pero en algunos casos, si el precio es muy similar al de fábrica el comprador optará por uno de kilómetro cero. Arregla también los posibles pinchazos que pueda tener el coche.

Finalmente, los cinturones de seguridad y la llave de repuesto son otros elementos clave que debemos cuidar si queremos sacar el máximo rendimiento de venta a nuestro coche. Es un clásico haber olvidado dónde hemos dejado la llave de repuesto. Pues bien, esto puede significar perder 40-50 euros más del posible precio final de nuestro coche. Finalmente, la documentación debe estar en perfectas condiciones. No olvides el permiso de circulación, el último pago del impuesto de circulación y el seguro en vigor si lo tiene. Son elementos que deberás dar para realizar correctamente un cambio de nombre, en caso que finalmente se acabe concretando el proceso de compra. No hacerlo daría sensación de dejadez y perderíamos puntos.

Beneficios de dar un valor a tu coche

Con todo, emplear tiempo en cuantificar el valor de tu monoplaza lleva consigo enormes beneficios para el vendedor. Los más destacados son los siguientes:

  • Poner precio es el primer paso para vender un coche. Sin precio es imposible vender un coche. Cuando alguien está interesado en comprar cualquier tipo de producto lo primero que preguntará será el precio. Por tanto, debemos cuantificarlo para iniciar la negociación.
  • Conseguir argumentos para justificar el precio. Muchos pondrán en duda el precio correspondiente de tu coche. Por esta razón, es necesario conocer el sector para poder argumentar las razones por las que has elegido dicho precio.
  • Evitar posibles estafas. Al mismo tiempo, si conocemos el sector y el precio de los productos y los elementos del coche también evitaremos caer en posibles regateos que acaban siendo estafas completamente.
  • Poder comprar otros coches. La experiencia que nos dará todo este trabajo de recerca sobre el valor del parque automóvil también podremos utilizarnos a nuestro favor cuando nos cambiemos de posición y queramos empezar a comprar algún coche.

Elegir y argumentar el precio correcto serán las claves para acabar consiguiendo la venta de nuestro producto. Debemos convencer al comprador con los motivos por los que nuestro coche es mejor que el de la competencia potencial y porque debe comprar aquel y no el que venda el vecino.

Cómo dar valor a tu coche

En Internet encontraremos numerosas plataformas profesionales para tasar y dar valor a nuestro coche. Si lo deseas, en cambio, también puedes acudir a un concesionario profesional o un taller para ofrecer tu monoplaza y preguntar cuánto te ofrecen por dicho coche. El tipo de coche es importante ya sea un coche híbrido o SUV. Quizás no lo vendas pero conseguirás a través de una voz autorizada, que trabaja en el sector, cuál es la situación de tu producto y cómo podrías conseguir elevar su valor potencial en el futuro. Es la forma de evitar que cualquier tipo de detalle que pueda perjudicarnos se nos pueda escapar, o en cambio, el comprador que hemos elegido no nos inspira demasiada confianza y podría ser que nos estuviera intentando colar un precio inferior al que nos pertoca. En este sentido, los concesionarios han quedado relegados a un plano más secundario debido a que por lo general las líneas de precios son menos provechosas para nuestros intereses.

Los desguaces son la tercera vía que tenemos si queremos deshacernos del automóvil. Sin embargo, en caso que no esté para tirar a la basura puede no acabar siendo la mejor opción para nuestros intereses. Por tanto, es necesario valorarlo correctamente antes de tomar una decisión. Antes de decidir dicha opción es necesario intentar sacar el máximo partido a tu monoplaza. Para ello, el aspecto y la percepción que tenga el cliente acabará siendo clave para decidir si finalmente lo acaba comprando o no. En este sentido, un coche limpio gana muchos puntos. En una sociedad cada vez más digital, las fotografías serán el primer canal de venta. A través de la imagen acabará decidiendo si te llama para verlo en directo, o en cambio, lo descarta por completo. Si aún no lo has hecho, un buen lavado empezará a posicionarte como una potencial opción de venta. No obstante, no te limites al exterior yendo a un túnel de lavado. Que esté reluciente también por el interior. Puedes hacerlo particularmente, utilizando una aspiradora junto a otros productos de limpieza, o acudir a algún centro especializado en limpieza. Te lo limpiarán por dentro y por fuera hasta el punto que parecerá nuevo.

Otro punto a tener muy en cuenta a la hora de dar valor a un coche sigue estando relacionada con la imagen. Puede estar muy limpio, pero si tu monoplaza está lleno de ralladas y golpes perderá todo el valor ganado con la higiene. En este sentido, empezando por la carrocería, realiza aquellas reparaciones de chapa y pintura que sean necesarias para dar la impresión que el coche es totalmente nuevo. Con todo, seguir esta serie de consejos nos permitirá elevar la tasación de nuestro monoplaza y optar a venderlo por un precio superior que nos permita recuperar parte de la inversión realizada inicialmente cuando lo adquirimos.

¿Te ha gustado?